Acompañamiento online para ordenar prioridades, construir hábitos sostenibles y avanzar con seguimiento. Menos ruido, más dirección.
Elegí el recorrido según tu punto de partida y el cambio que querés sostener
Rutinas simples, priorización, organización semanal, manejo de energía y un sistema básico para no perder el hilo.
Plantilla de semana real, definición de disparadores, bloques de foco, micro-hábitos y registro mínimo de avance.
Una rutina de 14 días con acciones concretas, horarios posibles y un método de revisión que podés repetir.
Identificar prioridades, reducir ruido mental, elegir con criterio y sostener límites sin culpa ni postergación constante.
Mapa de prioridades, lista de “no negociables”, matriz de decisiones, guión de límites y revisión de compromisos.
Un marco de decisión personal con reglas simples y una lista de acciones para ordenar tu semana con menos desgaste.
Gestión de foco, planificación por bloques, control de interrupciones, descanso estratégico y hábitos para sostener rendimiento.
Diseño de bloques de foco, protocolo anti-distracciones, checklist de cierre de día, revisión semanal y ajustes por energía.
Un sistema de trabajo personal con indicadores simples y una semana modelo lista para replicar.
Reordenar tu rumbo cuando estás trabado: redefinir objetivos, soltar cargas que no suman y construir un plan de transición.
Diagnóstico de situación, inventario de energía, escenarios posibles, plan 30/60/90 y estrategia de primeros pasos.
Un plan de transición con etapas, prioridades y próximos pasos concretos, pensado para tu contexto real.
5 etapas claras para pasar de la intención a hábitos sostenibles, con guía y seguimiento
Ordenamos tu situación actual, identificamos bloqueos y definimos en qué vale la pena poner energía para que el cambio sea realista.
Output: mapa de prioridadesConvertimos lo que querés en objetivos concretos, con criterios simples para medir progreso sin exigencias imposibles.
Output: objetivos + métricasArmamos un plan por bloques, con acciones pequeñas y repetibles. Priorizamos consistencia antes que intensidad.
Output: agenda de accionesAplicás el plan con soporte, ajustes y resolución de obstáculos. Lo importante es mantener el ritmo sin quemarte.
Output: rutina en marchaRevisamos resultados, refinamos hábitos y consolidamos lo que funciona. Aprendés a sostener el progreso con autonomía.
Output: sistema personal ajustadoNo necesitás cambiar toda tu vida: esto es lo mínimo para empezar y avanzar
Un objetivo claro, tiempo bloqueado en agenda y una revisión semanal. Con eso alcanza para iniciar un cambio real y medible.
Cambios reales en hábitos, foco y confianza: progreso medible con acompañamiento
Decisiones más rápidas, menos vueltas y más consistencia
Mejor gestión del día con bloques de foco realistas
Más seguridad para sostener límites y objetivos propios
Seguimiento semanal con métricas simples y accionables
Te acompañamos con mirada práctica: revisamos tu avance y ajustamos el plan para que el cambio se sostenga
| Revisamos | Te llevás |
|---|---|
| Objetivos y prioridades | Dirección clara para decidir qué hacer primero |
| Ejecución semanal | Acciones realistas que se cumplen sin sobrecarga |
| Hábitos y consistencia | Rutina estable con ajustes según tu contexto |
| Bloqueos y energía | Estrategias concretas para sostener foco y motivación |
Ejemplo concreto: cómo convertir una meta difusa en un plan semanal que se sostiene
Definimos qué querés lograr, por qué es importante y cuál es el primer indicador de avance. Sin claridad, no hay constancia.
Armamos 2–3 acciones repetibles por semana, con duración realista y un disparador claro. Menos tareas, más continuidad.
Revisamos qué funcionó, qué frenó y qué ajustar. El plan mejora con datos, no con culpa.
Contanos qué querés mejorar, cómo estás hoy y cuánto tiempo real tenés por semana. Te respondemos con una propuesta clara y el recorrido más conveniente para tu objetivo.
+54 9 11 3567-8901
Av. Corrientes 1200, C1043AAN, CABA, Argentina
Respuestas rápidas sobre Mentoria y nuestros recorridos de desarrollo personal
No. Empezamos desde tu realidad: si venís desordenado o ya tenés hábitos armados, ajustamos el recorrido al punto de partida. Lo clave es tener ganas de sostener un proceso.
En general, con 2 a 4 horas semanales alcanza para ver progreso. Si tenés menos, también se puede: armamos acciones más chicas y priorizamos consistencia.
Trabajamos con un plan semanal y revisión. En cada instancia definimos pasos concretos, revisamos resultados y ajustamos lo necesario para que no se caiga el sistema.
Es parte del proceso. No se trata de “cumplir perfecto”, sino de detectar qué te frena y ajustar. Replanteamos acciones, tiempos y disparadores sin culpa.
Sí. Revisamos objetivos, hábitos y resultados con datos simples. Te llevás correcciones puntuales y una propuesta concreta para la semana siguiente.